El peligro de los líquidos inflamables y combustibles radica en los vapores que emanan de líquido y no en el líquido en sí. Cuando un líquido inflamable o combustible se calienta una temperatura por encima del punto de inflamación los vapores emanados del líquido se pueden encender y quemar, las mezclas inflamables ocurren cuando las concentraciones de vapores en el aire están dentro de un límite de porcentaje definido generalmente conocido como el rango de inflamabilidad o explosividad, el límite inferior del Rango se conoce como el límite inferior de inflamabilidad; el límite superior del Rango se conoce como el límite superior de inflamabilidad.
La mayoría de líquidos inflamables se almacenan y manejan a temperaturas por encima de sus puntos de inflamación y producen continuamente vapores que causan una mezcla inflamable de vapor y aire, la mezcla inflamable es el rango inflamable del líquido.
Las medidas de prevención de explosiones se basan en las siguientes técnicas o principios
1- exclusión de fuentes de ignición
2- exclusión de aire u oxígeno
3- almacenamiento de líquidos en recipientes contenedores o sistemas cerrados.
4- ventilación para evitar la acumulación de vapor dentro del rango de inflamabilidad.
5- uso de una atmósfera de gas inerte en lugar de aire.
Los métodos de extinción para incendios de líquidos inflamables y combustibles incluyen la suspensión del suministro de combustible la exclusión del aire por diferentes medios, enfriamiento del líquido para detener la evaporación o una combinación de estos.
Para la protección de líquidos inflamables y combustibles existen diferentes tipos de sistemas, los sistemas activos para atacar incendios de líquidos inflamables y combustibles incluyen:
- Sistemas de espuma mediante dispositivos de descarga tales como monitores o hidrantes.
- Sistemas de espuma con dispositivos de descarga con o sin aspiración de aire cómo lo son las boquillas y los rociadores
- Sistemas a base de agua los cuales incluyen: Sistemas de pulverización de agua, sistemas de rociadores automáticos, sistemas de rociadores abiertos.
Cada sistema a instalar depende del líquido inflamable o combustible a proteger y de la configuración o como esté almacenado dicho líquido inflamable o combustible. Para la protección de líquidos inflamables y combustibles las normas NFPA 30 y NFPA 11 dan las disposiciones para los sistemas a instalar para proteger dichos líquidos inflamables y combustibles.